viernes, 27 de septiembre de 2013

Una rosa y una leyenda poco conocida en Cuba.


Un inusual homenaje se realizó durante la jornada por la memoria con una rosa que constituye una rareza de la naturaleza y alrededor de la cual se tejen muchas leyendas…
En el cine teatro Velasco una foto llamó la atención de quienes asistieron a la fiesta de la memoria pero, más aún, el discreto homenaje a su modelo, el maestro René Castellanos; un cubano cardenense que estuviera cumpliendo 99 años este mes de septiembre.
Fue profesor  especialista en la enseñanza de la danza en la primera escuela de instructores de artes en la década de los 60 en el país. Falleció en la ciudad de Matanzas a los 97 años y durante muchos vivió en el Seminario Evangélico.
Rosa de Jericó.
Lo interesante es que el homenaje consistió en mostrar la Rosa de Jericó, una curiosidad de la naturaleza que crece en el desierto y cuya leyenda bíblica la relaciona con el dios de los cristianos.
La rosa tiene la característica de que se seca y el viento la hace rodar por el desierto hasta que cuando sus hojas se humedecen vuelve a la vida.
Explican que ella puede durar más de un siglo seca, pero  siempre que la pongan en agua rejuvenece.
Cuentan que quien la posea tendrá siempre buena salud, fortuna y amigos pero que ella debe llegar a su dueño por azares de la vida para que surta efecto.
Una linda leyenda que quizás pocos conozcan…

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